Aprende
Seis pilares para entender la calle
Cada tema explica el porqué detrás de las reglas, con lenguaje cotidiano y respaldo en la ley vigente.
Peatones
Todas las personas somos peatonas en algún momento.
Caminar es la forma más básica de moverse y también la más expuesta. Por eso la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial pone a las personas peatonas en la cima de la jerarquía de movilidad: quien está más expuesto al riesgo merece más cuidado.
Entrar al pilar
Ciclistas
Pedalear es movilidad, no un pasatiempo de domingo.
La bicicleta es un transporte eficiente, silencioso y barato, pero no tiene carrocería que proteja. Por eso la ley la coloca por encima de los vehículos motorizados en la jerarquía de movilidad.
Entrar al pilar
Transporte público
Una calle que rinde para más gente.
Un autobús lleno mueve a decenas de personas en el espacio de unos pocos autos. Priorizarlo no es castigar a nadie: es lograr que la calle sirva a más personas, incluidas las que siguen usando auto.
Entrar al pilar
Automovilistas
Más tamaño, más cuidado.
Quien conduce tiene la mayor responsabilidad porque controla el objeto más pesado y rápido de la calle. No se trata de culpa: se trata de que el cuidado crezca junto con el tamaño del vehículo.
Entrar al pilar
Diseño urbano
La calle enseña cómo comportarse en ella.
Una avenida ancha y recta invita a acelerar; una calle angosta con árboles invita a ir despacio. Diseñar bien es pedir menos reglas y obtener más seguridad.
Entrar al pilar
Datos y evidencia
Lo que se mide se puede mejorar.
Para mejorar la seguridad vial hay que medirla. Esta sección reunirá cifras oficiales de siniestralidad, siempre con fuente y fecha, y explicará cómo leerlas sin sacar conclusiones apresuradas.
Entrar al pilar